martes, 31 de marzo de 2015

lunes, 9 de marzo de 2015

martes, 28 de octubre de 2014

LA DEIDAD DEL ESPÍRITU SANTO.

LA DEIDAD DEL ESPÍRITU SANTO.
Él es una Persona Divina. ¡El es Dios! Él es coigual, coeterno, coexistente con el Padre y con el Hijo. De todos modos, Él es designado como la tercera persona de la Trinidad. En nuestras propias vidas, puede haber personas que son iguales en estado, pero son subordinados en posición. Lo mismo sucede con el Espíritu Santo. Como un ser, Él es igual al Padre y al Hijo, pero en posición Él es subordinado al Padre y le da precedencia al Hijo. Tomen nota: No hay celos en la Deidad.
Él posee Atributos Divinos:
1. Omnipotencia. “Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.” (Lc 1:35).
2. Omnisciencia. “Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.” (1 Co. 2:10). Ver también Lucas 2:25-32.
3. Omnipresencia. “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.” (Sal. 139:7-10).
4. Eternidad. “¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?” (He. 9:14).
5. Amor. “Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios,” (Ro. 15:30).
6. Santidad. “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” (Ef. 4:30).

viernes, 30 de mayo de 2014

"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios"
Jn. 1:12-13
Los que le reciben, son aquellos que se arrepienten y creen en el evangelio.
"Fíjese en el estado de tormento de los condenados, y piense bien la diferencia entre ángeles y demonios, y ahí verá qué es el pecado. Los ángeles son puros; los demonios son sucios: santidad y pecado son dos extremos. El pecado habita el infierno, la santidad el cielo. Recuerde que toda tentación viene del diablo, para hacerle ser como él es; y toda disposición santa viene de Cristo, para hacerle ser como Él es. Acuérdese cuando peque, que está usted imitando y aprendiendo del diablo, y será, hasta ese instante, como él (Juan 8:44). Y la finalidad que esto conlleva es que también usted sienta los mismos sufrimientos que él. Si el infierno de fuego no es bueno, tampoco lo es el pecado."